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Pasta al Pesto de Albahaca

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Si hay algo que me encanta en Chile es la albahaca. En Brasil, las albahacas (para nosotros, manjericão) son más chicas y no tienen las hojas grandes como acá. Para los brasileños, la albahaca grande, como la que se encuentra fácilmente acá, se llama albahaca italiana y no es muy fácil de encontrar.

La encuentro perfecta para hacer pesto, una salsa llena de sabor, con presencia y se puede ocupar de muchas maneras.

Esta versión es muy sencilla y la ocupamos con pasta recién hecha, mezclando el pesto en el segundo siguiente que la sacamos de la olla. Agregamos parmesano recién rallado y nada más.

Y ese post está en el plural porque tenemos un invitado especial hoy: mi pololo Pablo! Si! El se puso a cocinar y el resultado fue una maravillosa pasta con salsa pesto!

Pesto de Albahaca

Pero el pesto es muy versátil. Algunas sugerencias:

  • Mezcla con queso crema y tienes una salsita para el picoteo
  • Pon una cucharada arriba del pollo a la plancha, para cambiar el pollo de todos los días
  • Ocúpalo como salsa de la pizza, para cambiar la usual salsa de tomate
  • Pon como una de las capas de la lasaña, intercalando con salsa blanca
  • Mezcla con papas cocidas, para acompañar un pescado blanco
  • Ocupa salsa para una ensalada de vegetales a la plancha o al horno
  • Como pasta para un rico sandwich
  • Como salsa para la carne de cerdo

Además de todo, el pesto se congela muy bien. Para que no se ponga con una capa oscura por arriba, es solo echar aceite de oliva, cubriendo toda su superficie.

Ves? Entonces, a hacer el pesto ya!

Pesto de Albahaca Final 2

 

Pesto de Albahaca

Rinde 3 tazas

500g de spaghetti cocido

6 tazas de hojas de albahaca fresca, bien lavadas y secas

1 taza de aceite de oliva (dividida en 1/4 y 3/4)

3/4 taza de nueces

1/2 taza parmesano rallado

2 dientes de ajo

1 pizca de pimienta negra

Sal, si necesario

En la juguera, hecha 1/4 de taza de aceite, las hojas de albahaca y las nueces. Empieza a batir y, con la tapita superior abierta, agrega el aceite restante, de a poco. Incorpora el queso, el ajo y la pimienta. Prueba y agrega sal, si necesario. Puedes mantener el pesto en un recipiente cerrado en el refrigerador, con un hilo de aceite por arriba (para que no se quede oscuro). El pesto puede ser ocupado a cualquier temperatura (helado para ensaladas, en temperatura ambiente o se puede calentar en el microondas por un par de minutos).

Mezcla con la pasta… y voilà!

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