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Queque de Mandarina

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Estoy desaparecida! Sí! Y mucho! Pero tengo una buena razón… estoy en cambio. Definitivo… Eso espero.

En verdad, estoy en cambio desde hace mucho. Hace unos 6 meses empecé a traer cosas de Brasil a Chile, por avión… o sea, hace unos 6 meses que no tengo todas mis cosas en solo un lugar.

Sabes, aquel vestido lindo y perfecto para el carrete de hoy? Está en alguna caja, guardada en alguna bodega, de alguna de las amigas que cariñosamente se ofrecieron a guardar mis cosas. Y aquella bota calentita para el frío que empieza? Hummm.. Quizás aún está en Brasil.

Así es! Pero bien, ahora tenemos un depa más cómodo. La Claire tiene más espacio. Podemos recibir visitas!!! Y eso también significa más espacio para cocinar!

Aún estamos entre maletas y cajas, pero entre un arreglo y otro, encontré tempo para hacer este sencillo queque. Es de verdad muy sencillo, perfecto para un final de día acompañado de un té… Y trae todo el olor y sabor de las mandarinas – que están lindas en las ferias y supermercados.

Ojalá a ti también te guste. Así como las muchas recetas que vienen para este otoño/invierno… ahora que, además de inspiración, tengo espacio y una linda luz para las fotos!

Queque de Mandarina

230ml leche integral

1 cucharada de jugo de limón

200 g mantequilla sin sal

1 ½ taza de azúcar

Ralladuras de 2 mandarinas

4 huevos

2 tazas harina de trigo

1 pizca de sal

1 cucharadita de polvo de hornear

1 cucharadita de bicarbonato de sodio

Jugo de 2 mandarinas (1/3 taza)

Precalienta el horno a 180 grados. Empieza mezclando el jugo de limón con la leche, y reserva. En unos 10 minutos, tendrás un buttermilk casero, que dejará tu queque más blandito! Por mientras, mezcla los ingredientes secos (harina, sal, polvo de hornear y bicarbonato) y reserva.

En la batidora, bate la mantequilla con el azúcar y las ralladuras, hasta tener una crema clara. Incorpora los huevos uno a uno, esperando que el primero se mezcle antes de poner el próximo.

Empieza a incorporar los ingredientes secos, de a poco, alternando con los líquidos (buttermilk y jugo de mandarinas) y terminando con los secos (en este orden: secos, líquidos, secos, líquidos, secos).

Pon la masa en una fuente enmantequillada y con harina. Lleva el horno por 30 a 35 minutos (introduce un palito de fosforo y si este sale limpio… ya está listo!). Saca del horno y espera a que se enfríe o hasta que se pueda sacar del molde (cuando esté entre tibio y frío).

Este queque me gusta comerlo así, simple y sin nada de cobertura. El olor que tiene es suficiente para llenar todos mis sentidos. Un día frío, este queque y un tecito = amor!

Un beso,

Renata

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