Cuccina Italiana · Pescados · Plato Principal

El frío se acerca! Celebremos con risotto!

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Cuando empieza a hacer frío, mi corazón pide recetas calentitas… De alguna manera, mi memoria afectiva llama, una vez más, las comidas italianas y el sentimiento que ellas nos traen. Una rica y generosa pasta en su salsa o quizá una lasaña con harto queso… todo eso llena mi corazón de alegría!

Otro clásico italiano siempre presente en mis memorias (y en mi mesa!) es el risotto, con su textura blanda, cremosidad y su sorprendente versatilidad. Hay tantas, pero tantas variaciones de risotto que debería crear una categoría específica solo para ellos!

Y, al contrario de lo que muchos piensan, no es difícil de preparar. Hay que tener un poco de paciencia y cuidado. Mencionando que un buen risotto tiene algunos secretos: acordarse que el arroz se sigue cocinando una vez que se apaga el fuego, así que es necesario apagarlo uno poco antes que el risotto esté 100% cocido y dejarlo descansar un ratito. Pero creo que el secreto número 1 del risotto es ocupar un buen caldo. Mi consejo: haz tus propios caldos y olvídate de los caldos listos, llenos de sodio, conservantes o lo que sea que vienen en los cubitos procesados. Puedes hacerlo anticipadamente y congelarlo. Así, siempre tendrás un caldo listo para tus preparaciones! 🙂

Como aún no estamos en invierno y el  frío no ha llegado full, te comparto una receta más fresca, con camarones, queso brie y limón. El olor que tomará tu casa es increíble y tendrás un plato que no necesitará ningún otro acompañamiento. En verdad solo uno… un buen vino blanco… y disfrutar!!!

Risoto

Risotto de Camarones con Brie y Limón

Para 2 personas

15 camarones ecuatorianos (de preferencia, frescos. Si no los encuentras, que sean congelados crudos)

1/2 cebolla, cortada en cubos chicos

1 taza de arroz arborio o carnaroli

1 litro de caldo de camarones (si no lo tienes, ocupa de vegetales)

100g de queso brie, cortado en cubos

1/4 taza de vino blanco

1/2 taza de jugo de limón (1/4 para aliñar los camarones y 1/4 para el risotto)

1/2 cucharada de ralladura de limón

Sal y pimienta blanca

Aceite de oliva

1/2 cucharada de mantequilla

Queso parmesano para servir

Si tus camarones están frescos y enteros, sácales la cabeza, cáscara y cola, y guárdalos para hacer el caldo. Limpia bien los camarones y alíñalos con sal, pimienta blanca, una cucharadita de aceite de oliva y 1/4 de taza de jugo de limón. Mezcla y reserva.

Pon tu caldo en una olla mediana, prende el fuego y deja que hierva. Baja el fuego, manteniendo el hervor, ya que necesitarás el caldo hirviendo durante toda la preparación del risotto.

En una olla chica, agrega una cucharadita de aceite de oliva y saltea los camarones por un minuto cada lado. Los camarones no quedarán totalmente cocidos y eso lo que queremos. Sácalos de la olla y resérvalos. En esa misma olla, a fuego bajo, pon más aceite de oliva y cebolla, hasta que esté transparente (no  hay necesidad de dorarla). Añade el arroz, mezclando con cuidado, hasta que todos los granos estén envueltos en el aceite. Agrega el vino blanco, mezcla rápidamente, y deja que se evapore la mitad del vino, cuidando que el arroz no se pegue a la olla. Ahora, empieza a agregar el caldo -medio cucharón a la vez- siempre mezclando con cuidado para no quebrar los granos de arroz y evitar que se peguen en el fondo de la olla. Cuando el risotto empiece a secarse (o sea, cuando el arroz haya absorbido el caldo), agrega más caldo. Seguirás en esa operación (agregando y mezclando cuidadosamente el caldo, esperando que se absorba, y agregar más caldo…) por cerca de 15 minutos, y es ahí cuando te recomiendo probar unos granos. Ellos deben estar al dente (o sea, poco – muy poco – firmes cuando lo muerdas). Si aún no lo están, agregar más caldo y mezclar. Cuando estén al dente, apaga el fuego y añade los camarones, brie, ralladuras, jugo de limón, sal y pimienta blanca, mezclando con cuidado para incorporar todos los ingredientes a la preparación. Pon la mantequilla por arriba y tapa la olla. Deja el risotto descansar por un par de minutos. Mezcla para incorporar la mantequilla al risotto (esto le traerá brillo a tu risotto) y sirve de inmediato, con queso parmesano, pimienta blanca y un hilo de aceite de oliva. Y obviamente, un buen vino!

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